Diferencias entre una Sociedad Limitada (S.L) y una Sociedad Anónima (S.A)

Tendencia de e-commerce en España 2016
octubre 8, 2015
Diferencias entre Sociedad Anónima y Sociedad Civil
octubre 14, 2015
Mostrar todos

Diferencias entre una Sociedad Limitada (S.L) y una Sociedad Anónima (S.A)

Las Sociedades Anónimas (S.A) y las Sociedades Limitada (S.L) son dos de las formas jurídicas más extendidas en el mundo empresarial por lo que no estaría de más que realizáramos un breve repaso a sus principales diferencias. Ambas sociedades se encuadran dentro de las sociedades capitalistas, que son aquellas en las que es más importante la aportación del capital que las características personales de los socios. En estas empresas, la gestión no tiene por qué recaer en los socios, ya que suele ser un empresario profesional el que realice tal labor.

A continuación, os presentamos algunas de las características que pueden llevarnos a optar por una u otra sociedad:

Tipo de Actividad

La actividad a ejercer puede condicionar la elección. En principio una Sociedad Limitada puede desarrollar cualquier actividad. No obstante, existen determinadas actividades (Sociedades Bancarias, Gestoras de Fondos de Pensiones, Seguros, etc.), que sólo puede ejercerse por una Sociedad Anónima.

Número de Socios

Tanto la sociedad limitada como la anónima son sociedades capitalistas (lo importante es el capital aportado por cada socio), sin embargo los aspectos personales de los socios son más importantes en la limitada, por lo que esta es más adecuada para actividades en las que se tenga previsto la participación de pocos socios, para sociedades familiares o de profesionales, así como para desarrollar negocios con un pequeño desembolso inicial.

La sociedad anónima es una sociedad abierta, en la que los socios pueden vender libremente sus acciones -en la sociedad limitada sólo es libre cuando el comprador sea otro socio, el cónyuge o uno de los hijos del vendedor-. Precisamente esta libertad en la venta de acciones es lo que determina que solamente las sociedades anónimas puedan cotizar en bolsa.

Capital Social Mínimo

En la anónima, el capital mínimo es de 60.000 euros y está dividido en acciones. Deberá estar desembolsado, al menos, en un veinticinco por ciento; es decir será necesario un capital inicial de 15.000 euros para su constitución. El resto del capital deberá ser ingresado con posterioridad en la cuenta de la sociedad, en el plazo que fijen los estatutos sociales. Sin embargo, en la Sociedad Limitada el capital es de 3.000 euros

 

Trámites para la Constitución

Si bien los trámites de constitución de ambas sociedades son similares, la constitución de una SL es más flexible. A parte de ser inferior el capital, los estatutos exigen menos previsiones y si se van a hacer aportaciones “no dinerarias” al capital de la sociedad, en las sociedades anónimas es necesario que un experto independiente, designado por el Registro Mercantil, emita un informe sobre el valor de lo que se pretende aportar. Este informe no es necesario en la sociedad limitada.

Por otro lado, el funcionamiento de las sociedades anónimas es más estricto, exigiendo que las convocatorias de juntas generales se hagan previa convocatoria en anuncios de prensa y en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.

Como vemos, las diferencias entre ambas sociedades son notables por lo que si queremos crear una empresa y estamos dudando entre una forma jurídica u otra, deberíamos analizar con detenimiento nuestro proyecto para determinar en qué tipo de sociedad encaja mejor.

Y a ti, ¿Qué te pareció el artículo? ¿Te ha gustado? Te invitamos a dejar tu comentario y no olvides seguirnos en nuestras Redes Sociales.

Comentarios han sido cerrados