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Diferencias entre Sociedad Anónima y Sociedad Civil

Un emprendedor cuando quiere poner en marcha su proyecto se pregunta ¿Me doy de alta como autónomo o constituyo una sociedad?, ¿qué resulta más beneficioso para mi proyecto? Desde Webmalia analizamos brevemente las diferencias existentes entre la Sociedad Autónoma (S.A) y Sociedad Civil Privada (S.C.P).

Además de eso, te traemos un adelanto sobre la nueva Ley que entrará en vigor sobre las SCP en Enero 2016.

¡No te lo pierdas!

 Diferencias

Las sociedades civiles están reguladas por los códigos civiles de cada entidad. Las empresas bajo esta figura se enfocan a la prestación de servicios personales de asesoría como capacitación, consultorios médicos, barra de abogados, contadores o arquitectos.

Las Sociedades Anónimas o de responsabilidad limitada se rigen por la Ley de Sociedades Mercantiles y las utilizan negocios que venden algún producto. Si tu negocio es mixto y también ofrece servicios, esta es la figura que deberás registrar.

La diferencia entre las sociedades anónimas y de responsabilidad limitada es que en las primeras las acciones de la empresa se dividen en partes iguales y todas tienen el mismo valor. Es decisión de cada socio el monto de acciones que adquiere. Por lo tanto, el que tenga más acciones tendrá más poder y más control en la empresa.

En las sociedades de responsabilidad limitada se dividen las acciones pero cada una tiene un valor distinto. Quien tenga las acciones con mayor valor será el socio que más poder de decisión tenga en la empresa.

Nueva Ley para la SCP

A partir del 2016 cambiará la tributación de las sociedades civiles privadas (SCP), que pasarán a pagar el impuesto sobre sociedades.

La SCP consiste en firmar un acuerdo entre diferentes socios que son autónomos pero ante este panorama, si quieres montar un negocio te recomendamos que tengas en cuenta las novedades que se avecinan, ya que si te inclinas por constituir una SCP pasará lo siguiente:

– Pagarás el mismo impuesto que una sociedad mercantil, el impuesto sobre sociedades, que tiene un tipo general fijo, a partir del 2016.

– Tendrás responsabilidad ilimitada, es decir, tendrás que responder con tus bienes de las deudas de la SCP.

Eso sí, montar una SCP seguirá siendo más rápido y fácil que constituir una sociedad mercantil, pero tendrás las contrapartidas de ser autónomo (responsabilidad ilimitada) y las mismas obligaciones fiscales que una sociedad mercantil.

Alternativas que existen para montar una sociedad civil privada:

Ser autónomo: es una fórmula que te permite trabajar por tu cuenta de forma muy rápida, sin capital inicial. Si son varios socios, pueden facturar los unos a los otros. Tributarás por IRPF, según el tramo que corresponda a tus ingresos pero tendrás responsabilidad ilimitada.

Montar una sociedad mercantil, como por ejemplo una sociedad limitada: la constitución es más compleja y necesitas un capital mínimo pero la responsabilidad de la sociedad es limitada. Tributarás por el impuesto sobre sociedades, lo que te beneficiará cuando tus ingresos sean altos.

Como ves, todas las fórmulas tienen sus pros y sus contras e inclinarte por una o por otra dependerá de las características de tu proyecto empresarial, aunque está claro que el atractivo de la SCP disminuye.

Recomendación

En el caso que tengas poca certeza de que tu proyecto genere ingresos de forma inmediata y no es necesario que realices una gran inversión, lo más prudente sería darse de alta como autónomo, conforme veas que el proyecto resulta viable y se van obteniendo ingresos estables proceder a constituir una sociedad limitada.

Cabe aclarar que existen otras figuras menos utilizadas pero que resultan ser una alternativa a tener en cuenta para poner en marcha tu proyecto como por ejemplo la Sociedad Cooperativa, Sociedad Limitada de Forma Sucesiva, Sociedad Limitada Nueva Empresa, Sociedad Civil, entre otras. En todo caso lo recomendable siempre es informarse y elegir la forma jurídica que más se adapte al proyecto y al objetivo que se pretende conseguir con la empresa.

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